El espacio escénico

Un lugar para la creación...

¿Qué es el espacio escénico? Es el lugar donde se realiza la representación teatral, es el espacio para que los actores trabajen, creen la ambientación, se desplacen. Este se puede delimitar física o imaginariamente y por lo general está separado del público. Aun así, el público puede estar frente a ellos (espacio frontal), simultáneamente al frente y a los costados de ellos (espacio en u) o alrededor de ellos (espacio circular) como a nivel de teatro callejero el espacio escénico puede estar entre el público.
El espacio escénico también significa algo más, es el lugar donde ocurre la magia de la transformación, donde se realiza el espectáculo. Es donde el público juega con el actor a creerse que lo que está en ese “espacio” es verdad. Entonces, los árboles de cartón tienen olor vegetal, los plásticos de las ventanas son de vidrios, los paneles de lona adquieren el peso del cemento, del ladrillo o de la madera, los vestidos pintados se transforman en tules, terciopelos, la platina y las lentejuelas en el oro y el poderío de los reyes y reinas, las luces nos anuncian el día, la noche, la lluvia o la tormenta y el agua coloreada es el mejor licor para beber o embriagarse. Aquí el joven actor puede ser un viejo, como el avezado puede ser un niño, un hombre puede ser mujer o una mujer ser pantera, leona o paloma.
Es acá, en este espacio que con el apoyo de lo técnico: escenografía, vestuario, maquillaje, luces y sonido, todo adquiere verdad escénica. Así, entre cuatro metros de frente por tres de fondo, o de cinco de frente por ocho de fondo puede ser la enorme carretera panamericana, una población marginal, una hacienda, un departamento, un bosque, un palacio, un acuario, o el alma o el interior del corazón o las vísceras, todo va en la capacidad creativa del diseñador y en la capacidad histriónica de los actores para trasmitir al público con su personaje el espacio, el tiempo y el ahora de esa propuesta teatral que puede contar con todos los elementos de un espectáculo o la simpleza de la nada.
Este espacio es la Caja de Pandora, el espacio para la concreción de los sueños, el lugar que permite al actor jugar. Creerse que lo que dice y ve es verdad. Pero, sin lugar a dudas que el contar con un espacio físico propio, adecuado o no para la actuación, habilitado con todo lo indispensable o precariamente, también es el lugar de encuentros, de reuniones, de ensayos, de creación; es un lugar de permanencia y por lo tanto es el lugar que identifica a un grupo teatral, es lo que permite consolidar una identidad, permite una territorialidad, una demarcación de cancha, y la seguridad de contar con un lugar propio donde no haya que deambular con los vestuarios, con las luces y las escenografías de un lugar a otro.
Un espacio propio es un lugar que permite conservar el patrimonio material, el que se deteriora tanto como el patrimonio humano. Debe contarse con ese lugar sagrado para el rito mágico de la transformación.